La sociedad romana se basaba en cinco clases sociales: 1) los patricios, que eran las primeras familias y tenían el monopolio de los cargos públicos; 2) los plebeyos, que constituían la mayor parte de la población pero no podían participar en lo político ni religioso; 3) los esclavos, que carecían de derechos y realizaban los trabajos más difíciles; 4) los clientes, que trabajaban para los patricios a cambio de protección; y 5) los libertos, esclavos a los que se