Las cámaras IP son dispositivos autónomos con servidor web incorporado que permiten transmitir imágenes en tiempo real a través de redes IP como LAN, WAN e Internet desde cualquier lugar con conexión. A diferencia de las cámaras web, las cámaras IP tienen un ordenador integrado que les permite funcionar de forma independiente. Ofrecen ventajas como mayor resolución, acceso remoto, costos reducidos y flexibilidad para ampliar el sistema en comparación con los sistemas de vigilancia CCTV tradicionales.