Este documento ofrece consejos de Marco Tulio Cicerón para políticos modernos basados en su experiencia como estadista romano. Cicerón argumenta que para gobernar de manera efectiva, los líderes deben basarse en leyes justas, colaborar con otros partidos por el bien común, y poseer integridad para guiar a los ciudadanos por vergüenza más que por miedo a castigos.