Coca-Cola utiliza una tecnología de refrigeración basada en CO2 que no daña la capa de ozono y el 98% de sus equipos de refrigeración contienen hidrocarburos sustitutos. La compañía también desarrolla botellas sustentables como la Plant Bottle, hecha parcialmente de materiales renovables, y trabaja con organizaciones en proyectos de conservación de agua en España.