La cocaína, un alcaloide psicoactivo de la hoja de coca, ha sido utilizado en diversas culturas desde hace más de 2500 años y su uso se ha transformado a lo largo del tiempo. A partir de su aislamiento en 1860 por el químico alemán Albert Niemann, la cocaína ganó popularidad en el ámbito médico y social, pero su estigmatización aumentó con las políticas prohibicionistas del siglo XX. Actualmente, a pesar de la prohibición, la cocaína y sus derivados siguen teniendo un mercado global lucrativo, mientras que las prácticas ancestrales de consumo de hoja de coca persisten en algunas regiones.