Las sustancias de la familia do-x son feniletilaminas que presentan efectos psicodélicos y una duración mucho más prolongada que otros alucinógenos como la LSD, lo que puede llevar a experiencias no deseadas si se consumen bajo la falsa impresión de ser LSD. Su uso puede acarrear riesgos significativos, incluida la posibilidad de casos fatales, y es vital que los consumidores sean experimentados y conscientes de los efectos de estas drogas. Además, su posesión y tráfico están penalizados en España bajo la ley de protección de la seguridad ciudadana.