La cafeína ha sido consumida por los humanos desde la prehistoria, siendo reconocida por sus efectos estimulantes y su popularidad global. A pesar de las restricciones históricas en su consumo, hoy es considerada una sustancia legal y no controlada, utilizada comúnmente en bebidas como café, té y bebidas energéticas. Su consumo tiene efectos tanto positivos como negativos, incluyendo la posibilidad de dependencia y varios efectos secundarios si se ingiere en altas dosis.