La cocina italiana, parte de las gastronomías mediterráneas y declarada patrimonio cultural por la UNESCO, refleja la diversidad cultural e histórica del país, con platos emblemáticos como la pizza, pasta, risotto y tiramisú. Italia es el mayor productor de vino y posee una vasta variedad de quesos. La pizza, originaria de Nápoles, se ha internacionalizado, al igual que otros platillos italianos que han sido adaptados en diversas partes del mundo.