La coexistencia pacífica fue una política propuesta por el líder soviético Nikita Kruschev en la década de 1950 para promover relaciones más estables entre la Unión Soviética y Estados Unidos durante la Guerra Fría basadas en el respeto mutuo y la no alteración del statu quo geopolítico. Esta política se caracterizó por un período de distensión con menos agresividad ideológica y apertura de canales de negociación, aunque también hubo conflictos como la guerra de Vietnam y la invasión soviética de Hungría