Los coloides del suelo y la estabilidad estructural son importantes para la fertilidad del suelo. Los coloides, como las arcillas, retienen nutrientes y agua que son esenciales para el crecimiento de las plantas. La materia orgánica también mejora la estructura del suelo y estabiliza el pH. La textura y contenido de coloides varían entre diferentes tipos de suelo, afectando la disponibilidad de agua y nutrientes.