La política comercial tiene como objetivo facilitar el acceso a mercados externos y armonizar normas para aumentar la participación de los países en desarrollo en el comercio mundial. No solo debe enfocarse en la liberalización comercial y promoción de exportaciones, sino también en abrir mercados de capitales y servicios para ampliar y sostener la producción nacional en el mercado global. Los gobiernos deben negociar acuerdos para eliminar barreras, estimular inversión extranjera y asignar recursos a actividades más productivas.