La corrosión es la transformación de un metal a su forma iónica o combinada a través de la interacción con su medio, formando óxidos u otros compuestos más estables. Ocurre naturalmente cuando los metales retornan a su estado original. Si el metal es poroso, puede llegar a su destrucción total. Algunos métodos para prevenir la corrosión incluyen el uso de acero inoxidable, recubrir el acero con zinc o plásticos especiales, y pintar el acero con pinturas anticorrosivas.