La comunicación lingüística implica la interacción entre personas a través del lenguaje articulado. Tiene varios componentes clave como el emisor, mensaje, código, canal y realidad. Es una característica fundamental del ser humano y uno de los factores más importantes en el proceso de humanización. Los medios de comunicación lingüística incluyen el oral, escrito y digital, cada uno con sus propias ventajas y desventajas en términos de conservación e impacto.