La comunicación móvil ha evolucionado desde el telégrafo de Samuel Morse en 1833 hasta los dispositivos móviles modernos que permiten la comunicación a través de voz, texto e internet desde cualquier lugar. Las primeras generaciones de telefonía móvil eran analógicas y solo permitían llamadas de voz, mientras que las generaciones posteriores digitales agregaron servicios como SMS y acceso a internet. Las aplicaciones móviles se hicieron posibles con la aparición de teléfonos inteligentes en la década de 2000 que ejecutaban sistemas