Laura Blázquez Hernández explora la relación entre el liderazgo y la comunicación no verbal, destacando la importancia de los gestos del rostro y del cuerpo en la transmisión de emociones y actitudes. El liderazgo efectivo implica la habilidad de crear confianza a través de la empatía, el entusiasmo y una comunicación corporal adecuada, evitando gestos que indiquen nerviosismo o desinterés. La inteligencia emocional es fundamental para negociar con éxito, ya que la forma en que nos presentamos físicamente y comunicamos no verbalmente puede influir en la efectividad de nuestras interacciones.