Las comunidades virtuales se forman a partir de intereses compartidos y permiten la interacción entre personas de diferentes lugares a través de plataformas como redes sociales. Aunque facilitan la comunicación y el intercambio de información, también presentan riesgos como el robo de identidad y el acoso virtual. En resumen, las comunidades virtuales son herramientas útiles, pero es importante ser consciente de sus desventajas.