La historia del internet se remonta al desarrollo temprano de las redes de comunicación y la necesidad de Licklider de conectar computadoras entre sí. Originalmente, el acceso a Internet requería una cuenta universitaria o gubernamental, pero en la década de 1990 comenzó a aceptar tráfico comercial de manera limitada. Los elementos necesarios para conectarse a Internet incluyen una computadora, modem, línea telefónica, proveedor de servicios de Internet y programas de conexión.