El documento discute dos problemas de seguridad en Nuevo León: 1) Los delitos patrimoniales cometidos con violencia, aunque en general han disminuido, una proporción alta involucra violencia. 2) La violencia familiar ha aumentado un 45% desde 2010 y no ha recibido atención adecuada de las autoridades. Se necesita una estrategia coordinada que enfoque en prevención, atención a víctimas y aplicación de justicia para abordar estos problemas.