Según el documento, para asegurar un futuro exitoso los jóvenes deben: 1) Prestar atención a los consejos de los experimentados y preservarlos en el corazón; 2) Cultivar una conducta cristiana cuidando lo que entra en el corazón; 3) Cuidar sus palabras y alejarse de la iniquidad; 4) Controlar lo que miran y perseguir objetivos bíblicos; 5) Caminar rectamente sin desviarse. Si los jóvenes siguen estos consejos divinos tendrán un futuro exitoso.