Este documento discute el uso del constructivismo como referente para las reformas educativas neoliberales. Señala que aunque el constructivismo ofrece una explicación útil del aprendizaje, su apropiación por referentes ideológicos puede llevar a formas de control sobre la educación que favorezcan un tipo de individuo menos democrático y crítico. También cuestiona que exista una única visión constructivista y que a menudo se simplifica al englobar diferentes teorías bajo ese término.