Este documento discute la crisis de la modernidad y cómo ha llevado a una educación instrumental y tecnocrática. Argumenta que la razón instrumental ha dominado la educación, reduciendo al profesor a un técnico y al estudiante a un objeto. También critica cómo la educación tecnocrática ha deshumanizado el proceso educativo y carece de una perspectiva humanizadora. Finalmente, propone que se necesita una educación humanizadora que emerja de la crítica a la educación tecnocrática e incorpore valores humanos.