La delincuencia juvenil es un problema social internacional que se debe a factores como las malas relaciones familiares, las influencias de amigos y la facilidad de acceso a drogas. Los delincuentes juveniles tienen entre 14 y 23 años y cometen delitos como robo, abuso sexual y pandillerismo. Los castigos para los delincuentes juveniles dependen de la gravedad del delito.