El documento discute las consecuencias de la delincuencia juvenil en la sociedad. Estas incluyen la pérdida de la escala de valores, el aumento de la violencia callejera que genera temor en la población, y las consecuencias psicológicas para las víctimas de los delitos juveniles como la muerte o daño de personas. La sociedad busca prevenir la delincuencia juvenil a través del apoyo psicológico a las familias y la promoción del desarrollo socioemocional de los adolescentes.