El documento argumenta que los padres tienen el derecho de elegir el tipo de educación para sus hijos y que nadie más puede decidir sobre la educación de los hijos sin su consentimiento. Defiende que la clase de religión en la escuela debe enseñarse de manera académica y sistemática por un profesor especializado para que los hijos puedan optar con libertad entre ser creyentes, ateos o agnósticos cuando sean mayores. Finalmente, sostiene que la religión está presente en muchos aspectos de la sociedad y que los hijos deb