El cuento habla de un huerto donde crecieron cebollas especiales, cada una con un color diferente y una piedra preciosa en su corazón. Sin embargo, por razones incomprensibles, se les obligó a esconder su verdadera naturaleza bajo capas oscuras. Un sabio que entendía el lenguaje de las cebollas les preguntó por qué no mostraban su interior colorido, a lo que ellas respondieron que se vieron forzadas a ocultarse. El sabio se entristeció al comprender su situación.