El lobo narra su versión de Caperucita Roja desde su perspectiva. Vivía en el bosque y mantenía el orden hasta que una niña vestida de rojo llegó cortando flores sin permiso e insultando al lobo por sus características físicas. El lobo la asustó fingiendo comerla para darle una lección, pero fue malinterpretado y ahora es visto como peligroso, sin que se escuche su versión de los hechos.