La autora argumenta que la política se ha convertido en una competencia entre partidos que buscan ganar elecciones a cualquier costo, contando "cuentos" que conecten las emociones de los votantes con los intereses del partido en lugar de enfocarse en los problemas reales de las personas. Sin embargo, la vida democrática debería ser un juego libre donde los ciudadanos apoyen libremente a diferentes partidos según la situación, no de forma incondicional. La autora también cuenta el "cuento" positivo de la transición española a la democracia,