El documento describe varios pasajes bíblicos que apuntan a que el Mesías vendría de la tribu de Judá, sería engendrado por el Eterno, y recibiría toda autoridad y representación de Él. Los pasajes indican que el Mesías no fue creado, sino que fue engendrado por el Eterno para ser el Hijo de Dios y traer salvación a la humanidad.