Este documento discute varias creencias cristianas e israelitas mesiánicas sobre la identidad de Elohim y su Mashíaj. Argumenta que Elohim y el Mashíaj no son la misma persona, sino que Elohim actúa a través de su Mashíaj, como lo hizo con Moisés. También argumenta que el Mashíaj es un ser humano que recibió la inmortalidad, no un ser divino o híbrido. Las Escrituras muestran que el Mashíaj es el ungido de Elohim para gobernar a Israel