Cristina nació en Toscana bajo el gobierno pagano de su padre Urbano. A pesar de la persecución de los cristianos, Cristina se sintió atraída por las historias de Cristo. Cuando su padre descubrió su fe cristiana, la llevó al templo de Apolo para obligarla a sacrificar, pero el ídolo se derrumbó. Enfurecido, su padre la encerró en un horno durante siete días pero no sufrió daño. Finalmente, Cristina murió mártir y su histor