La historia del automóvil comenzó con vehículos autopropulsados por vapor en el siglo XVIII. En 1769, Nicolas-Joseph Cugnot construyó el primer automóvil de vapor para arrastrar cañones de artillería. En 1885 se creó el primer automóvil con motor de combustión interna a gasolina. A principios del siglo XX, empresas como Panhard et Levassor y Peugeot iniciaron la producción masiva de automóviles, mientras que en 1908 Henry Ford revolucionó la industria con la cadena de montaje.