Las hermanas Gabriela y Mariana escuchan aullidos perturbadores y ven una figura extraña cerca de su ventana en una noche de luna llena, lo que las llena de pánico creyendo que podría ser un hombre lobo, pero resulta ser solo un perro que su madre dejó afuera con la tormenta. Mientras tanto, a lo lejos se ve la figura de un lobo aullándole a la luna.