El cuento trata sobre una niña llamada Elisa que planta una semilla en la escuela pero su planta no crece porque se olvida de regarla y la deja en su mesa en vez de ponerla en la ventana. Su profesora le explica que las plantas necesitan agua, luz solar y tierra para crecer. Después Elisa empieza a plantar semillas en su casa y logra que una planta crezca.