La flor se dio cuenta de que estaba perdida y no sabía dónde debía estar. Mientras caminaba buscando su lugar, se encontró con el Señor Sol, una hoja de otoño y un muñeco de nieve, quienes le dijeron que los lugares de verano, otoño e invierno no eran adecuados para una flor. Finalmente, llegó a la primavera donde encontró muchas otras flores y se dio cuenta de que ese era su verdadero lugar.