Guillermo Díaz de León Padilla 
ISTI 
A14-371 
domingo, 12 de octubre de 2014 
1 
Título: El burro y el caballo 
Publico: En general 
Esta es la historia de un burro y un caballo, estos dos eran muy amigos desde ya 
hace tiempo. Lo que lo diferenciaba el uno al otro era que el burro era un anciano, 
ya acabado por años, con un pelaje grisáceo y sucio, en cambio el caballo era 
joven, hermoso por donde se viera y muy rápido. 
Toda la gente los conocía puesto a que el burro cumplía su servicio social 
ayudando a la gente mayor a cargas sus cosas a otros pueblos. El caballo, en 
cambio, era esencial para transportar rápidamente a otras personas al pueblo más 
cercano. Los dos se conocieron hace tiempo, el burro tuvo que cuidar al caballo 
cuando este recién nació. 
Los dos siempre iban a caminar juntos a través de los largos campos de su 
pueblo. El burro le gustaba contarle las historias de su vida al caballo para que 
este aprendiera de ellas. Como era lógico, el burro era un sabio, el pasar de los 
años le brindo inteligencia y sabiduría. El caballo aun teniendo como maestro al 
burro, era un poco testarudo y egocéntrico. 
Un día el caballo tuvo que salir de emergencia a otro pueblo, dejando así solo al 
burro en el establo. Como tenían la costumbre de salir todas las mañanas a 
caminar, el burro se fue solo por los campos de maíz para pasar un buen rato a 
solas. Sin embargo, por su vejez, ya no aguantaba sus patas y por accidente cayó 
en un hoyo que se encontraba a la mitad del campo. Desesperado el burro 
empezó a pedir ayuda, por desgracia nadie lo escuchaba.
Al otro día el caballo regreso al establo, al no ver a su amigo se preocupó y fue en 
busca de él. Después de unas cuantas horas el caballo encontró al burro débil 
dentro del hoyo, entristecido decidió que era mejor tapar el hoyo para así brindarle 
una especie de sepultura. 
Cuando el burro escucho al caballo le dijo que si podía ir al pueblo por ayuda, el 
caballo, con un poco de duda, respondió que era mejor que él muriera, puesto a 
que ya estando viejo era poco el labor que podría lograr. 
Entristecido tanto el burro como el caballo, éste último empezó a aventar tierra 
sobre el burro, casi rendido el burro éste decidió irse sacudiendo la tierra que caía. 
Pasaron las horas y el caballo seguía tratando de tapar el hoyo. El burro, en 
cambio, seguía sacudiendo la tierra que caía sobre su cabeza. Poco a poco la 
tierra fue llenando el hoyo, pero a la vez que el burro se quitaba la tierra esta se 
usaba como un relleno para ir escalando poco a poco el hoyo en el que él estaba. 
El caballo sorprendido por lo que el burro estaba haciendo decidió ir un poco más 
lento para que su amigo descansara de sacudirse la tierra. Fue en busca de 
algunos frutos para que el burro comiera y después siguió aventando la tierra para 
que el burro pudiera salir. 
Finalmente el burro agradeció que echara esta tierra sobre él, dejándole una 
lección de que no importa cuánto mal este sobre ti, si puedes quitártelo de encima 
podrás seguir escalando en la vida siempre y cuando seas constante y así llegar al 
triunfo. El caballo, sintiéndose un poco mal por el hecho de que al principio lo iba a 
sepultar, pidió disculpas y desde ese entonces empezó a ser un poco más humilde 
y servicial con el burro. 
2 
FIN

CuentoCuento

  • 1.
    Guillermo Díaz deLeón Padilla ISTI A14-371 domingo, 12 de octubre de 2014 1 Título: El burro y el caballo Publico: En general Esta es la historia de un burro y un caballo, estos dos eran muy amigos desde ya hace tiempo. Lo que lo diferenciaba el uno al otro era que el burro era un anciano, ya acabado por años, con un pelaje grisáceo y sucio, en cambio el caballo era joven, hermoso por donde se viera y muy rápido. Toda la gente los conocía puesto a que el burro cumplía su servicio social ayudando a la gente mayor a cargas sus cosas a otros pueblos. El caballo, en cambio, era esencial para transportar rápidamente a otras personas al pueblo más cercano. Los dos se conocieron hace tiempo, el burro tuvo que cuidar al caballo cuando este recién nació. Los dos siempre iban a caminar juntos a través de los largos campos de su pueblo. El burro le gustaba contarle las historias de su vida al caballo para que este aprendiera de ellas. Como era lógico, el burro era un sabio, el pasar de los años le brindo inteligencia y sabiduría. El caballo aun teniendo como maestro al burro, era un poco testarudo y egocéntrico. Un día el caballo tuvo que salir de emergencia a otro pueblo, dejando así solo al burro en el establo. Como tenían la costumbre de salir todas las mañanas a caminar, el burro se fue solo por los campos de maíz para pasar un buen rato a solas. Sin embargo, por su vejez, ya no aguantaba sus patas y por accidente cayó en un hoyo que se encontraba a la mitad del campo. Desesperado el burro empezó a pedir ayuda, por desgracia nadie lo escuchaba.
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    Al otro díael caballo regreso al establo, al no ver a su amigo se preocupó y fue en busca de él. Después de unas cuantas horas el caballo encontró al burro débil dentro del hoyo, entristecido decidió que era mejor tapar el hoyo para así brindarle una especie de sepultura. Cuando el burro escucho al caballo le dijo que si podía ir al pueblo por ayuda, el caballo, con un poco de duda, respondió que era mejor que él muriera, puesto a que ya estando viejo era poco el labor que podría lograr. Entristecido tanto el burro como el caballo, éste último empezó a aventar tierra sobre el burro, casi rendido el burro éste decidió irse sacudiendo la tierra que caía. Pasaron las horas y el caballo seguía tratando de tapar el hoyo. El burro, en cambio, seguía sacudiendo la tierra que caía sobre su cabeza. Poco a poco la tierra fue llenando el hoyo, pero a la vez que el burro se quitaba la tierra esta se usaba como un relleno para ir escalando poco a poco el hoyo en el que él estaba. El caballo sorprendido por lo que el burro estaba haciendo decidió ir un poco más lento para que su amigo descansara de sacudirse la tierra. Fue en busca de algunos frutos para que el burro comiera y después siguió aventando la tierra para que el burro pudiera salir. Finalmente el burro agradeció que echara esta tierra sobre él, dejándole una lección de que no importa cuánto mal este sobre ti, si puedes quitártelo de encima podrás seguir escalando en la vida siempre y cuando seas constante y así llegar al triunfo. El caballo, sintiéndose un poco mal por el hecho de que al principio lo iba a sepultar, pidió disculpas y desde ese entonces empezó a ser un poco más humilde y servicial con el burro. 2 FIN