Lucas siempre tenía una actitud positiva y motivaba a los demás a ver el lado positivo de las situaciones. Cuando le preguntaron cómo mantenía esta actitud, Lucas explicó que cada mañana se decía a sí mismo que elegiría estar de buen humor y aprender de los problemas en lugar de verse como una víctima. Años más tarde, Lucas fue baleado durante un robo pero sobrevivió gracias a la maestría de los médicos y su propia decisión de elegir vivir.