La culata es una pieza delicada y de difícil diseño debido a los altos esfuerzos y temperaturas a los que está sometida. Requiere un diseño cuidadoso para asegurar una circulación uniforme del liquido de refrigeración y evitar desequilibrios térmicos. Se fabrica generalmente de aleaciones de aluminio u hierro fundido. El montaje requiere un número óptimo de puntos de sujeción para resistir las fuerzas internas sin debilitar su estructura.