El documento compara el catolicismo y el cristianismo, señalando algunas diferencias. Explica que el cristianismo sigue la Palabra de Dios y la doctrina de Cristo, mientras que el catolicismo ha adoptado tradiciones y doctrinas no bíblicas como el papado, el purgatorio, la adoración de imágenes e iconos, la confesión al sacerdote y el sacrificio de la misa. Argumenta que la iglesia verdadera son los creyentes y no una institución, y que Jesús, no el Papa,