La danza moderna surgió a fines del siglo XIX como una reacción contra la rigidez de la danza clásica, buscando movimientos más naturales y expresivos. Isadora Duncan fue pionera al bailar descalza y basarse en posiciones griegas antiguas. Otros pioneros incluyen a Mary Wigman y Martha Graham, quien incorporó movimientos del occidente. La danza moderna se centra en movimientos naturales del cuerpo que expresan temas de forma libre.