El libro de editorial Gedisa discute la relación entre las ciencias cognitivas y la experiencia humana, proponiendo que ambas áreas deben enriquecer su comprensión mutua. Se examina la idea de la corporalidad tanto desde un enfoque físico como fenomenológico, influenciado por el pensamiento de Merleau-Ponty. La obra subraya la fragmentación del yo y su relevancia en la producción de conocimiento y experiencia, abogando por un nuevo enfoque de investigación que conecte ambos campos.