La imformatica en el mundo educativo y el impacto de nuevo reto
tecnologico en la educacion
La informática educativa es un campo que emerge de la interdisciplina que se da
entre la Informática y la Educación para dar solución a tres problemas básicos:

    •   Aplicar Informática en Educación

    •   Aplicar Educación en Informática y

    •   Asegurar el desarrollo del propio campo.
Los educadores del nuevo milenio somos Informáticos Educativos, es decir,
interpretamos nuestra realidad educativa en términos de materia, energía e
información para hacerle frente a los retos y resolver los problemas que nos plantea
el mundo actual.
Actualmente, la participación de la Informática en la Educación se ha extendido por
todo el mundo pero principalmente al nivel de uso de sus herramientas tecnológicas
más representativas, en lo que hemos denominado "tecnologías de la información".


Si la computación en la mayoría de los casos, ha sido incorporada masiva y
anárquicamente en el sector educativo confundida con la Informática, ¿ que
podemos hacer al respecto ?
Para dar respuesta a esto, desde 1996 se han creado distintos proyectos y actividades

Las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TICs), están inundando el
mundo moderno con implicaciones en cada una de las ramas de la sociedad actual.
Hoy en día no se puede hablar de eficiencia o novedad si no existe una aplicación y
correcta utilización de la tecnología moderna, y es que se puede asegurar que hoy en
día las TICs tienen la respuesta efectiva a la mano.


No es menos cierto, como se ha dicho hasta el momento, que las TICs tienen una
incalculable importancia para el desarrollo de la sociedad actual, pero no todo funciona
bien, se han detectado insuficiencias como consecuencia de la mala distribución de las
nuevas tecnologías entre los diferentes sectores de la sociedad. Con respecto a ello en este
artículo, además de analizar todos los aspectos positivos que poseen las TICs, también se
realiza un análisis crítico de los efectos
la tecnologia como recurso tecnologico como herramienta para
profeore y alumnos
En este proceso hay dos componentes básicas: la racionalidad y la subjetividad. Mientras el
primero se orienta a organizar la vida social y las actividades productivas a través de la
incorporación de la ciencia y la tecnología, el segundo supone el desarrollo integral de la
personalidad, liberada de las limitaciones impuestas por los condicionamientos sociales y culturales.
Históricamente, sin embargo, la modernidad ha sido asociada casi exclusivamente al primer
aspecto, o sea, la racionalidad, a la que poco le ha importado el tal llamado desarrollo integral de
la personalidad. Es por eso que se dice que la sociedad se desarrolla luchando contra la mitad de
ella misma, contra el individuo y su libertad.
Esto es casi incontrolable y más aún con análisis como el que hace I. Ramonet, haciéndose eco de la
desconfianza expresada por las 850 autoridades económicas más importantes del mundo en el
Forum Internacional de Davos (Suiza) en enero de 1995, en otorgar todo el poder al mercado.
Este, que si se viene a ver es como un nuevo territorio del cual depende una parte del mundo, pero
que no tiene contrato social, ni sanciones, ni leyes, sólo las que establecen a su libre albedrío los
protagonistas para su mejor provecho.
Pero ni Ramonet, ni Ted Turner, de CNN, ni Rupertt Murdoch, de News Corporation Limited, ni
Bill Gates de Microsoft, ni Jeffrey Vinik, de Fidelity Inversment, ni Robert Allent de ATT, ni desde
luego George Soros u otras decenas de auténticos dueños del mundo, han sometido sus proyectos al
sufragio universal. La democracia no está hecha para ellos. Están por encima de las interminables
discusiones en las que conceptos como el bien público, el bienestar social, la libertad y la igualdad
todavía tienen sentido. No tienen tiempo que perder, su dinero, sus productos y sus ideas atraviesan
sin obstáculos las fronteras de un mercado globalizado. A sus ojos el poder político es simplemente
el tercer poder (el primero es el económico, el segundo el de los medios de comunicación

Deber de imformatica

  • 1.
    La imformatica enel mundo educativo y el impacto de nuevo reto tecnologico en la educacion La informática educativa es un campo que emerge de la interdisciplina que se da entre la Informática y la Educación para dar solución a tres problemas básicos: • Aplicar Informática en Educación • Aplicar Educación en Informática y • Asegurar el desarrollo del propio campo. Los educadores del nuevo milenio somos Informáticos Educativos, es decir, interpretamos nuestra realidad educativa en términos de materia, energía e información para hacerle frente a los retos y resolver los problemas que nos plantea el mundo actual. Actualmente, la participación de la Informática en la Educación se ha extendido por todo el mundo pero principalmente al nivel de uso de sus herramientas tecnológicas más representativas, en lo que hemos denominado "tecnologías de la información". Si la computación en la mayoría de los casos, ha sido incorporada masiva y anárquicamente en el sector educativo confundida con la Informática, ¿ que podemos hacer al respecto ? Para dar respuesta a esto, desde 1996 se han creado distintos proyectos y actividades Las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TICs), están inundando el mundo moderno con implicaciones en cada una de las ramas de la sociedad actual. Hoy en día no se puede hablar de eficiencia o novedad si no existe una aplicación y correcta utilización de la tecnología moderna, y es que se puede asegurar que hoy en día las TICs tienen la respuesta efectiva a la mano. No es menos cierto, como se ha dicho hasta el momento, que las TICs tienen una incalculable importancia para el desarrollo de la sociedad actual, pero no todo funciona bien, se han detectado insuficiencias como consecuencia de la mala distribución de las nuevas tecnologías entre los diferentes sectores de la sociedad. Con respecto a ello en este artículo, además de analizar todos los aspectos positivos que poseen las TICs, también se realiza un análisis crítico de los efectos
  • 2.
    la tecnologia comorecurso tecnologico como herramienta para profeore y alumnos En este proceso hay dos componentes básicas: la racionalidad y la subjetividad. Mientras el primero se orienta a organizar la vida social y las actividades productivas a través de la incorporación de la ciencia y la tecnología, el segundo supone el desarrollo integral de la personalidad, liberada de las limitaciones impuestas por los condicionamientos sociales y culturales. Históricamente, sin embargo, la modernidad ha sido asociada casi exclusivamente al primer aspecto, o sea, la racionalidad, a la que poco le ha importado el tal llamado desarrollo integral de la personalidad. Es por eso que se dice que la sociedad se desarrolla luchando contra la mitad de ella misma, contra el individuo y su libertad. Esto es casi incontrolable y más aún con análisis como el que hace I. Ramonet, haciéndose eco de la desconfianza expresada por las 850 autoridades económicas más importantes del mundo en el Forum Internacional de Davos (Suiza) en enero de 1995, en otorgar todo el poder al mercado. Este, que si se viene a ver es como un nuevo territorio del cual depende una parte del mundo, pero que no tiene contrato social, ni sanciones, ni leyes, sólo las que establecen a su libre albedrío los protagonistas para su mejor provecho. Pero ni Ramonet, ni Ted Turner, de CNN, ni Rupertt Murdoch, de News Corporation Limited, ni Bill Gates de Microsoft, ni Jeffrey Vinik, de Fidelity Inversment, ni Robert Allent de ATT, ni desde luego George Soros u otras decenas de auténticos dueños del mundo, han sometido sus proyectos al sufragio universal. La democracia no está hecha para ellos. Están por encima de las interminables discusiones en las que conceptos como el bien público, el bienestar social, la libertad y la igualdad todavía tienen sentido. No tienen tiempo que perder, su dinero, sus productos y sus ideas atraviesan sin obstáculos las fronteras de un mercado globalizado. A sus ojos el poder político es simplemente el tercer poder (el primero es el económico, el segundo el de los medios de comunicación