Este documento es una declaración de magistradas de los más altos órganos de justicia de Iberoamérica sobre la necesidad de garantizar un acceso efectivo a la justicia para las mujeres. Reconoce varios instrumentos y convenciones internacionales que establecen el derecho de las mujeres a acceder a recursos judiciales. Exhorta a los poderes públicos a adoptar políticas con perspectiva de género para garantizar que las mujeres puedan ejercer este derecho de manera igualitaria y sin discriminación. También pide promover la erradicación