Este decreto promulga un nuevo Código Procesal Civil y Mercantil. El código establece las normas para determinar la jurisdicción y competencia de los jueces en los procesos civiles y mercantiles. También define las personas que pueden intervenir en los procesos, incluyendo jueces, secretarios y partes. El objetivo general es establecer un marco procesal actualizado y acorde con el avance de las instituciones jurídicas del país.