Los defectos volumétricos incluyen poros, grietas, inclusiones y segundas fases. Estos defectos se forman durante la solidificación o procesos de fabricación y pueden afectar significativamente el comportamiento y desempeño de un material. Los defectos volumétricos aparecen debido a un control inadecuado durante la solidificación de metales, tratamientos térmicos inadecuados, sobreesfuerzos aplicados a las piezas, mal diseño de piezas mecánicas o mala selección de materiales.