La estructura cristalina se refiere al ordenamiento de átomos, moléculas u otros constituyentes en una red tridimensional que se repite periódicamente. Los cristales presentan una alta ordenación interna que determina sus propiedades físicas. Pueden presentar imperfecciones como defectos puntuales, líneas o superficies. La estructura cristalina se utiliza en numerosos aplicaciones como paneles solares, pantallas LCD, relojes y chalecos antibalas.