La dependencia emocional es un estado en el que las personas carecen de autonomía y sienten que no pueden vivir sin su pareja, a menudo manifestando baja autoestima y miedo a la soledad. Esta dependencia suele originarse en carencias afectivas y experiencias negativas durante la infancia, y se caracteriza por relaciones desequilibradas. Para tratarla, es fundamental trabajar en la aceptación, el amor propio y el establecimiento de relaciones saludables.