La depresión infantil puede afectar a niños de todas las edades, desde lactantes hasta adolescentes. Los síntomas incluyen tristeza, irritabilidad, llanto fácil y cambios en el sueño y apetito. La depresión infantil puede ocultarse detrás de conductas como agresividad e hiperactividad. Es importante que las escuelas preescolares ayuden a los niños a expresar sus emociones a través del trabajo con sus maestros y también comunicándose con las familias.