La depresión infantil se define como una situación de tristeza intensa y prolongada en los niños. Existen tres tipos principales: depresión mayor, distimia y trastornos del espectro bipolar. Los síntomas incluyen tristeza, pérdida de interés, irritabilidad y baja autoestima. Los factores de riesgo son pérdidas, altas exigencias, falta de afecto y depresión en los padres. El tratamiento se centra en la psicoterapia familiar y, en casos severos, medicación puede ser necesaria.