La dermatitis atópica es un trastorno inflamatorio de la piel de etiología multifactorial, que incluye una importante historia familiar y manifestaciones en múltiples sistemas biológicos. Se discuten diversos enfoques de tratamiento, enfatizando la necesidad de una gestión integral adaptada a las características clínicas de cada paciente. El diagnóstico y manejo de esta enfermedad son complejos, más aún por factores genéticos, inmunológicos y ambientales que contribuyen a su prevalencia.