Un método no convencional implica usar una aguja para tratar a una persona con derrame cerebral, pinchando sus dedos y lóbulos de las orejas para que sangre y aliviar la presión en el cerebro. Este procedimiento, utilizado por un profesor en 1979, logró salvar a una víctima de un derrame en minutos antes de ser llevada al hospital, resaltando la importancia de actuar rápidamente sin mover al paciente. El documento enfatiza que el derrame cerebral es una de las principales causas de muerte y que la intervención temprana puede evitar daños permanentes.